Artemius DeRelik
Nacido en Túrmish en la ciudad de (insertar nombre de ciudad) hace 25 años en una familia que gozaba (y aun lo hace) de relativa comodidad económica. Hijo de Asmodius el prudente, nieto de Artalius el humilde y hermano de Linus el silencioso, Artemius dedicó sus primeros años de vida a instruirse para alguna vez dedicarse a lo que se dedicaban su padre y su abuelo; a servir a Tyr como clérigos de su iglesia. Pasó su infancia como un niño normal a excepción de que su gran tamaño le costó que le hicieran algunas bromas. Bromas que ajusticiaba con algunos golpes de puño propinados con justicia a los bromistas, demostrando en su niñez su vocación por defender los ideales de Tyr. Pero a los 16 años, una revelación hizo que decidiera servir a Tyr no como clérigo sino como paladín. Durante ocho años fue entrenado para tan complicado futuro hasta que por fin, fue ordenado y se le asignó su primer misión. Esta consistía en hallar unos druidas desaparecidos no muy lejos de su ciudad, misión que el joven y en esa época entusiasta Artemius aceptó sin dudar. Pero tras seguir el rastro de los druidas se adentró en una caverna en la que un encuentro con un lich cambió su vida para siempre. El lich no parecía con ganas de matarlo, probablemente por considerarlo demasiado insignificante (bueno viejo, todavía era nivel 1) y en cambio le hizo "una oferta que no podía rechazar". A cambio de algo de equipamiento mágico, Artemius cayó víctima de una especie de maldición. Esta maldición no se hacia patente excepto que inexplicablemente, Artemius sentía el irrefrenable deseo de recobrar el cetro de Xorcian para devolvérselo a este lich. Este era el favor que le debía al lich por no haberlo aplastado como a un gusano. Después de ese episodio, Artemius fue teleportado hacia un desconocido lugar al norte de la costa de la espada donde, tras vagar algunos días, conoció a Djann D’Gann, un elfo explorador que andaba en busca de la forma de rescatar a unos amigos que eran prisioneros de un ignoto, enfrascándose en lo que seria conocido como "La carrera por las tres gemas", misión en la que, no sólo fracasó miserablemente, sino que descubrió que no era el elegido de Shadizar y perdió la fe en si mismo y se volvió amargo e implacable. Por lo menos le sacaron la maldición del lich, pero la cosa casi se le complica. Ahora está atravesando por una etapa de amargura, aliviada quizás por el hecho de que los amigos que tiene ahora son mas confiables que la escoria con la que se juntaba antes y hasta lo resucitaron a pesar del altísimo precio. Claro, el tema es que si la cosa sigue así, no le van a quedar mas amigos porque les están dando rosca a todos.
Motivaciones: Dados los hechos mas recientes, las principales motivaciones de Artemius son matar a Sajit, a Xorcian, a Nomolos, a Xulistra y a cualquier maloso que se interponga entre él y su fin. Por supuesto que piensa realizar todo esto en el nombre del bien y de Tyr ¿o creen que lo hace sólo por la diversión de matar? Su msión es el único motivo por el que se sigue despertando a la mañana y por lo que decidió volver de los dominios de Kelemvor, además de porque sin él sus compañeros estaban en el horno.
Hobbies: A pesar de que el tiempo libre de Artemius se vio reducido a cero desde que se metió en esto, antes era un fanático de los caballos y la cerveza. Como un herrero aficionado, se dedicaba a ornamentar hojas de espadas con diseños alusivos a Tyr.

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